sábado, 19 de noviembre de 2011

De las semillas transgénicas y otros cuentos...

Este artículo ha sido contribución de la Voluntaria Verde Adriana Briceño de Calgary (Canadá). Adriana es Bachelor of Commerce – International Business y Bachelor of Arts y trabaja en Long View Systems.


El debate sobre las semillas transgénicas continúa a medida que el imperio de Monsanto sigue esparciéndose por el mundo. Monsanto, una multinacional Americana, es el mayor productor del herbicida glifosato (comúnmente conocido como Roundup) y uno de los líderes productores de la semilla genéticamente modificada (GM).

¿Qué son los cultivos transgénicos o las semillas GM?

Es aquel organismo que ha sido alterado en un laboratorio para darle una característica específica. Los científicos de Monsanto fueron los primeros en modificar genéticamente células de planta y patentarlas. Las semillas de Monsanto están diseñadas para resistir específicamente los pesticidas que este vende. Por ejemplo, el herbicida glifosato fue creado para matar las malezas pero encontraron que también destruía el grano de soya. Por eso Monsanto diseñó un grano de soya resistente al glifosato y así poder beneficiarse monetariamente por los dos lados ignorando el conflicto de intereses que esto representa. Los gigantes de la biotecnología - Monsanto, DuPont, Syngenta, Bayer and Dow – son sin excepción los más grandes productores de pesticida. Cada una de estas corporaciones ha comprado gran parte del suministro mundial de semillas y están usando su tecnología para hacer que éstas vendan los pesticidas solas. Monsanto y sus competidores promueven los transgénicos como una solución a la escasez de alimentos que a la vez puede reducir el uso de pesticidas.

¿Qué tan efectiva es esta tecnología?

Después de 21 años de investigación y 13 años de comercialización no se ha probado que los cultivos transgénicos incrementen la producción agrícola y son una de las razones más importantes por las que el uso de pesticidas ha incrementado. Esta  tecnología es muy impredecible y estudios recientes demuestran que los cultivos transgénicos han fallado debido a que estos han sido creados para combatir una plaga específica y no tienen defensas contra la gran variedad de insectos y pestes que existen. Cuando el cultivo sucumbe a otras plagas, es necesario aplicar pesticidas adicionales, que además de incrementar los costos del agricultor, terminan siendo ingeridos por nosotros. De igual manera, aun las plagas a las que en teoría las semillas GM son inmunes también han ido desarrollando resistencia. En Colombia, Monsanto prometió que el algodón GM controlaría entre el 50% y 70% de la plaga Spodopter spp, pero en realidad controla menos del 10%, y adicionalmente algunos agricultores afirman que esta plaga está adquiriendo resistencia. El Instituto Colombiano Agrícola declaró que el algodón GM fue un fracaso evidente y sancionó a Monsanto.

¿Cómo se compara con la agricultura orgánica?

Antiguamente los agricultores acostumbraban a rotar los cultivos cada año para prevenir las plagas. Al rotar los cultivos entre maíz y soya por ejemplo, los insectos que se alimentan de maíz se mueren de hambre al otro año. Con los cultivos transgénicos, esta práctica se ha perdido y las mismas plantas son cultivadas año tras año ocasionando resistencia a las plagas y afectando la biodiversidad.

Además, las semillas GM traen un gen llamado “terminator”: se plantan, dan fruto, pero la segunda generación se vuelve estéril. Cinco de las seis transnacionales que controlan las semillas transgénicas tienen patentes tipo “terminator”. Aunque las multinacionales no han confirmado esto ya que es ilegal en varios países, es vox populi que los agricultores deben comprar semillas después de cada temporada de siembra.  Incluido en el contrato de compra-venta también existe una cláusula que prohíbe reusar las semillas y es mandatorio devolver lo que sobre.

¿Por qué el público no está mejor informado al respecto?



Las grandes empresas de biotecnología están previniendo que se puedan hacer estudios independientes que respondan preguntas críticas sobre el impacto ambiental que pueden ocasionar los cultivos transgénicos. El problema yace en que los compradores de semillas GM tienen que firmar un contrato y este prohíbe que los cultivos se usen para motivos investigativos. Científicos deben adquirir un permiso de las compañías pero muchas veces es negado, o las compañías insisten en revisar los resultados antes de publicarlos. Las compañías defienden su posición indicando que como su tecnología es patentada deben tener estricto control sobre ella, para así cumplir sus obligaciones regulatorias. Por ejemplo, el Dr. Ostlie de la Universidad de Minnesota obtuvo el permiso de tres compañías para conducir un estudio para comparar como los cultivos de maíz GM actuaban frente a la lombriz de raíz. Un año después Syngenta le quito el permiso argumentando  que no estaba en el mejor interés de la compañía que el estudio continuara y Dr. Ostilie  tuvo que cesar sus investigaciones.

En una nota similar las compañías de transgénicos han puesto presión a los gobiernos para que las etiquetas no muestren qué alimentos son genéticamente modificados y así prevenir que el público los perciba como “diferentes”. A comienzos de este año, el organismo que regula el mercado alimenticio y de medicinas en los Estados Unidos (Food and Drug Administration- FDA) aprobó la venta un tipo de salmón que crece muy rápido, el primer animal genéticamente modificado. Uno de los miedos más grandes es que los transgénicos provoquen alergias y resistencia a los antibióticos en los humanos.

Más allá de esto y desde hace unos años Monsanto ha montado una acción fuerte y contundente contra los agricultores que se niegan a comprar sus semillas, demandándolos por infracción de patente. Según la multinacional los agricultores deben indemnizar a la compañía, ya que en sus granjas se encuentra las  semillas de Monsanto  que han sido transportadas por el viento o los insectos, o sea que cada vez hay menos agricultores que quieran y puedan continuar sembrando semillas orgánicas.

Como dicen por ahí, en la variedad está el placer y así mismo la naturaleza se encarga de darnos una abundante variedad de alimentos. La soya, como el café, el vino y cualquier otro producto orgánico no es igual en todas partes. La introducción y expansión de una sola semilla transgénica simplemente amenaza e impacta negativamente la biodiversidad. Gracias a las patentes de transgénicos, las semillas pasaron de ser un recurso natural a ser propiedad privada de las transnacionales. 

Te invitamos a que te informes sobre el tema y tomes acción al respecto. Busca comprar alimentos en mercados locales, donde los granjeros te puedan certificar que sus productos son orgánicos y libres de transgénicos. Habla con los supermercados y restaurantes que visites y pide alimentos que no sean genéticamente modificados. Cada compra tuya es un voto a favor o en contra de los transgénicos. ¡Compra localmente, compra orgánico y reta tu lado verde!

Un buen comienzo es la Guia Roya y Verde de Alimentos Transgenicos que te ofrece Green Peace. Puedes verla acá

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un hogar ecológico. Rescatando el Planeta y viviendo mejor.

Este artículo ha sido contribución de la Voluntaria Verde Gabriela Rodríguez Jacobo de Morelia - Michoacán (México). Gabriela es Arquitecta y trabaja en la Impulsora de Tecnoenergías Renovables, S.A.






Hoy en día estamos viviendo una crisis ambiental real e intensa. Por ello es importante conocer y concientizarnos de la problemática del medio ambiente y comenzar a cambiar nuestros hábitos ante esta crisis a consecuencia del calentamiento global y de la transformación del clima.

Un buen comienzo sería comenzar a hacer algo en nuestro entorno inmediato y empezar a tomar acciones importantes que pudieran representar una ayuda concreta al planeta y a la calidad de vida.

Si cuidamos, renovamos y hacemos rendir nuestros recursos naturales, aparte de tener beneficios propios, estamos ayudando al planeta a que pueda seguir permitiéndonos la vida como la conocemos hasta ahora.

Y qué mejor que poder aplicar todo esto en nuestro hogar, en donde se pueden sumar varios tipos de tecnologías ecológicamente sustentables, tales como la solar térmica, la fotovoltaica, el tratamiento y captación de aguas, así como realizar un huerto urbano, composta, consumir productos ecológicos, reciclar, etc. Con pequeños pero contundentes cambios podemos ir convirtiendo nuestro hogar en una casa ecológica.

¿Y cuáles son los beneficios?

Tener una casa ecológica nos ayuda a tener grandes ahorros energéticos y económicos, aparte de ayudar a incrementar nuestra calidad de vida. Al vivir en una casa autosustentable  el impacto que tiene nuestra existencia en el medio ambiente es mucho menor, lo cual ayuda a reducir las emisiones contaminantes, la perdida de especies naturales, la erosión de la tierra y a revertir el cambio climático. Todos y cada uno de los seres humanos podemos implementar algún aspecto ecológico en nuestros hogares y por pequeño que sea le estamos dando un respiro al medio ambiente, volviéndonos así en un ejemplo para las personas y poniendo nuestro granito de arena al ir creando con nuestro ejemplo conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

Aspectos que podemos tomar en cuenta

Las principales variables que podríamos tener en cuenta y que por tanto, conviene analizar con cuidado podrían ser las siguientes:
  • Separar basura, hacer compostaje, reciclar.
  • Utilizar materiales de construcción sustentables.
  • Usar energías renovables, minimizar el consumo energético.
  • Ahorro, aprovechamiento y re-utilización del agua.
  • Economizar en el consumo de combustibles y disminuir la emisión de gases contaminantes

De esta manera podríamos ir integrando una gama de conceptos, factores ambientales, materiales, tecnologías que minimicen el uso de recursos e ideas que interactúan entre sí, y poder lograr poco a poco hogares más ecológicos, eficientes, y económicos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

TIPNIS, otra región amazónica en la mira de la destrucción


El mundo cuenta hoy en día con aproximadamente 7.000 millones de personas, una gran variedad de especies de fauna y de flora, y unos cuantos patrimonios naturales importantes de diversas cualidades. Uno de ellos es la región de la Amazonía. Mucho se ha escuchado acerca de que el Amazonas es el pulmón de la tierra, que contiene la mayor selva tropical del mundo, que el valor de la biodiversidad que se evidencia allí es incalculable, que es un completo paraíso natural, que su riqueza natural representa oportunidades de desarrollo sostenible, que sus culturas indígenas son invaluables para la historia de la humanidad, etc. En otras palabras, si hay algo que no se puede tocar, es la Amazonía.

Sin embargo, con bastante frecuencia escuchamos acerca de nuevos proyectos que corruptos gobiernos aprueban y grandes corporaciones extranjeras ejecutan, para deforestar a ritmo acelerado la Amazonía, explotar masivamente sus reservas naturales y minerales, y acabar con su gran biodiversidad, con el fin de avanzar hacia el futuro en nombre de lo que llaman “Progreso”.

Uno de estos casos - entre tantos otros como el de las exploraciones de petróleo de Chevron-Texaco en Ecuador y el de la Hidroeléctrica Bello Monte en Brasil - es el de la región del TIPNIS en Bolivia. Esta vez se trata de una carretera que va desde el Atlántico Brasilero hasta el pacífico Peruano, atravesando un parque natural supremamente biodiverso y que ha sido históricamente protegido por ser un territorio sagrado de los indígenas Bolivianos.

Los indígenas que viven en el territorio han pedido insistentemente que no pasen la carretera por su zona debido a todo el daño ambiental, social y cultural que se puede ocasionar, pero el gobierno Boliviano liderado por el presidente Evo Morales, ha hecho caso omiso en varias oportunidades. Mientras se planean espacios de diálogos y negociaciones, ya se ha iniciado la construcción de las etapas 1 y 3 del proyecto, como si no fuera a importar lo que se demande, se negocie, o se proteste, pues los sobornos y comisiones ya están pagados, y sea lo que sea que pase, el gobierno va a aprobar la construcción de la carretera. Lo peor de todo es que si la carretera se construye, se abre completamente la posibilidad de iniciar explotaciones mineras y petroleras en la región, lo cual traerá más impactos negativos incalculables.

Para agregarle a la barbaridad ambiental que ya se está cometiendo y a la corrupción evidente que se está presenciando, el 25 de Septiembre de 2011 la marcha que había iniciado unas semanas atrás para congregar indígenas de la región y paso a paso llegar pacíficamente a las oficinas del Gobierno en la Paz, fue feroz, cruel y violentamente atacada por fuerzas oficiales de la policía nacional de Bolivia. Da tristeza sólo pensar que un grupo de policías completamente armados ataquen un grupo de indígenas indefensos y sentados mientras almuerzan con su familia, pero desgraciadamente es muchísimo más grave que eso. Mientras los líderes indígenas descansaban en grupo con sus familias, policías bolivianos los atacaron indiscriminadamente con bombas de gas, los golpearon, amarraron, pusieron cinta en sus bocas y los montaron en buses sin placas, para luego enviarlos a algún destino desconocido y así acabar injustificadamente con la marcha. Ya eso suena bastante grave, pero desafortunadamente hay que sumarle también el hecho de que un bebe de 3 meses murió ahogado por el gas, muchos niños están heridos y desaparecidos, y varias mujeres y hombres han sido separados de sus familias a la fuerza.

No sabemos cuánto puede llegar a valer la biodiversidad de una región, la cultura de una sociedad, la historia de un país, o la herencia de una raza, pero ciertamente creemos que no lo paga una carretera ni los negocios que genere el transportar mercancía a través de ella durante toda la eternidad y definitivamente, NO justifica la violencia cruda y fría con la que se atacó a la VIII Marcha Indígena Boliviana por la defensa del TIPNIS.

Afortunadamente, las personas de unos pueblos por donde pasaban los buses con la mayoría de los indígenas secuestrados, cerro las vías y paró la caravana, liberando a varios de ellos. Por supuesto que al final nadie tuvo la culpa. En el gobierno Boliviano hubo renuncias, acusaciones y negaciones, pero nadie se hizo responsable. Ahora Evo, muy democráticamente, ha parado las construcciones de la carretera hasta que se decida con un referendo la suerte del proyecto.

DATOS Importantes
  • La construcción se aprobó con una consulta ilegal hecha en dos zonas cercanas al TIPNIS donde las personas votantes ni habitan en el parque natural ni son titulares de los derechos de consulta y territorialidad indígena. El referendo a firmarse se hará en la misma región y muy probablemente se manipulará de forma similar.
  • Los tramos de carretera que ya se están construyendo han sido financiados por la presidenta de Brasil “Dilma Roussef”, la misma que dio Luz verde a principios del 2011 para la construcción de la Hidroeléctrica gigante en la Amazonía Brasilera, proyecto que ya se había declinado anteriormente.
  • La construcción de la carretera sobre el TIPNIS es ilegal, pues según el derecho internacional y el gobierno Boliviano, las comunidades indígenas deben ser consultadas por el gobierno si se quiere hacer uso de sus territorios. Además, en el 2009, el gobierno boliviano entregó el título oficial para la Tierra Comunitaria de Origen a la subcentral del TIPNIS reconociendo legalmente su legitimidad. 

Es el colmo que hoy, sabiendo ya los problemas ambientales y sociales que estamos enfrentando, sigamos entregando tierras y recursos a grandes corporaciones para que las destruyan, se enriquezcan, y dejen a las poblaciones completamente marginadas. Todo esto, en nombre del Progreso, pero nunca dentro del marco de desarrollo sostenible. Como sabemos que los cambios dependen de la acción masiva de las personas. Los invitamos entonces a tomar acción y sumarse a la defensa del TIPNIS a través de los siguientes enlaces: 

Reta Tu Lado Verde… Reta Tu Lado Humano!

domingo, 25 de septiembre de 2011

Un ejemplo para el Ecoturismo

En VERDEate.com siempre estamos impulsando la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo sin esperar a que empresas y gobiernos se decidan a dar el salto definitivo a un modelo de producción que incorpore una relación equilibrada con el Medio Ambiente. Sin embargo, no dejamos de sorprendernos cuando encontramos iniciativas realmente inspiradoras desde las organizaciones o en este caso, desde el emprendimiento verde.

Un caso de éxito es el Hotel Árbol de Fuego en donde se identificó la energía eléctrica como un área de oportunidad en la aplicación de prácticas de producción más limpia, debido a ser uno de los rubros con mayor costo y alza constante. Con las recomendaciones obtenidas a partir de los resultados de un diagnóstico inicial, se han logrado importantes ahorros en sus facturas de energía eléctrica, agua y otros insumos. En solo nueve meses se implementaron 18 de las 20 medidas sugeridas y la reducción de sus costos de operación y ahorros comenzaron a llegar.


Entre otras medidas aplicadas, se cambió el 90% de los focos incandescentes por focos de LED y fluorescentes compactos. Se consiguió una reducción en el consumo de agua en un 40% con una inversión de menos de US$5 por habitación reparando o reemplazando grifos y duchas.

Se lanzó además un programa para involucrar a los huéspedes, pidiendo su participación en la reducción de la frecuencia con la que se les cambia las toallas y las sábanas. Se ha eliminado el uso de botellas de agua desechables y actualmente utiliza jarras de vidrio para proporcionar agua purificada a las habitaciones. Con estas medidas, se estima que el hotel evitará enviar anualmente más de 4.500 botellas de plástico al vertedero. Asimismo, composta sus desechos de jardín y utiliza el compostaje que produce junto con humus de lombriz para abono y no usa lejía sino detergentes y desinfectantes amigables con el ambiente.

Sin embargo, la instalación de un sistema térmico solar para calentar el agua corriente es la medida que mejores resultados en la reducción de sus costos ha aportado. A partir de que este nuevo sistema entró en operación, el consumo de energía eléctrica se optimizó a solo 3,7 kWh por huésped-noche, lo que representa una mejora de más del 70% comparado con los mismos meses de años anteriores. Además este sistema térmico solar logró rebajar a 53 kW la potencia instalada en sus circuitos eléctricos. Esta mejora en desempeño es aún más sorprendente si consideramos que ocurrió a pesar de que la ocupación del hotel bajó 30% durante el mismo periodo debido a la crisis económica mundial. En un hotel convencional, una baja de ocupación como ésta tendría como efecto incrementar considerablemente - y no bajar - sus índices de consumo de energía eléctrica.

Árbol de Fuego es un modelo local y regional por los resultados que ha obtenido en eficiencia energética. Esta es una muestra del impacto que logra la cooperación ambiental de USAID a través del cambio de patrones de consumo de las empresas que participan y quienes están experimentando una incidencia en la reducción de sus costos operativos y en la mejora del desempeño ambiental, de tal forma que mejoran su competitividad de cara a las exigencias de los mercados.

Árbol de Fuego es un gran cooperante de VERDEate.com para nuestros intereses en el Salvador y sólo podemos recomendarles visitarlo. 

martes, 28 de junio de 2011

Una opinión Verde

Este artículo ha sido contribución de la Voluntaria Verde Gabriela Rodríguez Jacobo de Morelia - Michoacán (México). Gabriela es Arquitecta y trabaja en la Impulsora de Tecnoenergías Renovables, S.A. de C.V.


La tecnología como moda: ¿negocio o toma de conciencia?


La crisis climática a la que nos ha llevado el uso de las tecnologías se vuelve desmedida hoy en día. Si es una moda o necesidad es algo que ya no alcanzamos a percibir o diferenciar y mucho menos, estamos tomando conciencia de qué tanto mal le estamos haciendo al medio ambiente con nuestro consumismo.


El problema: ¿que tengo que ver con la crisis climática?

Esta crisis climática se debe a un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempo comparables. Es ciertamente un problema difícil de entender por ser intangible, con incertidumbres y por ser tan aleatorio, lo cierto es que este cambio es provocado por nosotros y que se está convirtiendo en un fenómeno incontrolable.

La realidad: hablando claro.

Hoy en día seguimos pensando que esta crisis climática está lejana a nuestra vida diaria y hasta consideramos que el bienestar del planeta no es importante en comparación con las demandas inmediatas de empleo, vivienda, seguridad, entre otras. La realidad es que esta crisis es transversal y va de la mano de lo cotidiano y de lo social, y no alcanzamos a darnos cuenta de que somos vulnerables a sus efectos.

Tomando conciencia: ¿cómo lo estoy ocasionando?

Lo primero será reconocer la necesidad de asumir acciones urgentes para evitar mayores de años a nuestro ambiente, reconociendo nuestra responsabilidad como consumistas podremos restablecer la armonía con la naturaleza. Lo primero que debemos hacer es desarrollar esquemas que nos permitan pasar de un sistema de producción y consumo de energía dominante a otro ajustado a las realidades de los costos, tecnologías, preferencias sociales y limitaciones ambientales.

Nuestra responsabilidad como sociedad radica en mantenernos informados para poder ir adoptando soluciones que mitiguen esta crisis climática.

Acciones: qué puedo hacer yo

La posibilidad de alcanzar un sueño sustentable es real y permanecerá vivo en la medida en que más gente se involucre en el proceso de toma de conciencia, adoptando una verdadera cultura ambiental y en lo que se refiere a tecnologías, podemos aprovechar los recursos naturales a nuestro favor y obtener beneficios. Debemos de ir identificando todas las ecotecnias que aprovechan corrientes de aire, energía del sol o el retorno de los recursos naturales sanos al ecosistema como el agua. Para ello es necesario estudiar las condiciones ambientales del sitio como su orientación, vientos dominantes, precipitación pluvial y topográfica a la par de ir adquiriendo las nuevas tecnologías que están a favor del cuidado del medio ambiente. Consume menos… piensa y aprovecha más!!